Compartimos el artículo del Servicio Agropecuario para la Investigación Económica - SAIPE, miembro del Grupo de Ecología Integral de la Red de Centros Sociales de la CPAL.

 

En la provincia de Condorcanqui en la Región Amazonas de Perú, hábitat natural de los pueblos indígenas awajún y wampis, se desarrollan diversas actividades económicas ilegales. Una de las más preocupantes es la minería ilegal, ya que pone en peligro a un territorio ecológicamente sensible. Encontramos minería ilegal principalmente en el distrito de El Cenepa, aunque también se puede encontrar en el distrito de Río Santiago.

La minería ilegal viene siendo impulsada por actores no-nativos, incluyendo extranjeros que ofrecen parte de las ganancias de esta actividad a comunidades nativas a cambio que les permitan extraer recursos minerales de sus tierras. Varias comunidades acceden a este ilícito negocio por carecer de otras oportunidades económicas. Cabe mencionar que Condorcanqui es una de las provincias más pobres del país; en el Índice de Desarrollo Humano se ubica en el puesto número 192 de las 195 provincias que tiene el Perú (Informe PNUD, 2019).

La minería ilegal también pone en peligro la cultura de los pueblos indígenas ya que promueve modelos de desarrollo que contradicen la identidad que el ciudadano indígena forja con el bosque. Estos nuevos modelos calan sobre todo en la mente de los jóvenes, un grupo poblacional clave para asegurar el futuro de la Amazonía.

Por estos motivos y en respuesta a las preocupaciones y pedidos de los defensores y defensoras de los derechos humanos de los pueblos indígenas, el Servicio Agropecuario para la Investigación y Promoción Económica (SAIPE) viene trabajando de diferentes maneras para contrarrestar la minería ilegal. El SAIPE de la Red SEPSI, promueve proyectos productivos alternativos como la apicultura; fortalece la identidad indígena de los jóvenes a través de su Escuela de Líderes; además, impulsa acciones de incidencia con el apoyo de aliados claves para solicitar al Estado peruano que erradique la minería ilegal y paralelamente invierta en proyectos productivos que sirvan como alternativas para el desarrollo sostenible de las comunidades nativas.

 

Imagen e información de iglesiasymineria.org