La Semana Social Argentina concluyó que para salir adelante de una crisis profundizada por la pandemia es necesaria la participación del Estado con políticas inclusivas para una vasta población excluida y con necesidades básicas insatisfechas.

 

“Soñemos con una humanidad nueva”, lema de la Semana Social organizada por la Iglesia católica argentina, del 12 al 15 de julio, concluyó que para salir adelante y mejores es necesario construir una fraternidad.

Mensaje final de los obispos

Así lo aseguran los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social en un mensaje final donde además de concentrarse en los problemas patentes de la sociedad, insiste en la necesidad de crear inclusión, diálogo y compromiso entre los sectores sociales, comenzando por el Estado.

Deponer odios y descalificación

En el mensaje del episcopado, tras las cuatro jornadas de reflexión sobre la crisis en la que el país está sumido también se señala:

“No debemos cesar en todos los esfuerzos que sean necesarios para deponer en nuestra sociedad: odios que nos despersonalizan, mentiras y noticias falsas que impiden el sano debate, distanciamientos ideológicos y acusaciones constantes que no hacen más que generar enemistad, descalificación, mediocridad y culpabilizaciones sin solución”

Tener en cuenta a la población más vulnerable

Y añaden: “Sin duda, la pandemia que ha golpeado a todos en lo sanitario, familiar, económico, educativo y social, ha sido especialmente virulenta con la población más vulnerable, aseguran los obispos argentinos al recordar que, en este momento, "la pobreza más desgarradora convive con la riqueza más inconcebible".

De urgencias y desafíos

“Alimentación accesible para todos, una urgencia social”; "Reactivación económica, esperanza y desafío”; “Conectividad, un derecho humano”; y "Una fraternidad para salir mejores”, fueron los temas que centraron las reflexiones en el contexto de un escenario donde la pandemia profundizó las enormes desigualdades existentes, pero que también llamó al compromiso de todos los sectores, con la búsqueda del diálogo y la cultura del encuentro.

Necesidad de la participación del Estado

No obstante, el mensaje de la Comisión de Pastoral Social enfatiza que escuchando a empresarios y productores coincidieron en reconocer que no se puede salir de una crisis de esta magnitud sin la participación del Estado, tanto en la cobertura de las necesidades básicas, como en la educación para la empleabilidad y en la creación de oportunidades que permitan integrarse al mundo del trabajo formal. De hecho, los obispos afirman:

“Todo ante una vasta población con necesidades básicas insatisfechas, donde la alimentación accesible para todos como urgencia social nos debe golpear y mucho”

Volver a la dignidad del trabajo

“Nos conmovió escuchar insistentemente que crear trabajo es la única manera de salir adelante, cambiar el paradigma del subsidio por el paradigma del trabajo”, se lee en el mensaje como un llamado a “volver a la dignidad del trabajo”.  Se habla de creación de trabajo formal, registrado y que permita a todos un desarrollo y crecimiento social. Por esta razón los obispos señalan:

“Es necesario definitivamente reformar la economía que posibilite desarrollo para todos”

Inclusión e interconectividad

Pero además reconocen que la inclusión social tampoco es compatible con la excesiva concentración de la riqueza y el poder. En este sentido, la Semana Social sirvió para reflexionar sobre una nueva causa de exclusión en un mundo interconectado, es decir, la posibilidad de acceso a internet, herramienta indispensable para el acceso a los contenidos educativos, a la salud, al encuentro familiar.

“Entendiendo a la conectividad como un derecho humano escuchamos que es central plantear la universalización del acceso, en especial en un país muy grande con una demografía muy diversa”. Así se reitera en el mensaje al plantear la necesidad de garantizar el acceso a los sectores más vulnerables de una prestación básica universal de las tecnologías de la información y la comunicación.

Inclusión social y reactivación económica

El mensaje final de la Semana Social habla también de la reactivación económica como una esperanza y un desafío, en:

“Un escenario donde se siguen arrastrando problemas estructurales que no se resuelven, con más del 60 por ciento de niños y niñas con hambre, y donde los jóvenes nos interpelan sobre la necesidad de un sueño colectivo”

 

Imagen e información de vaticannews.va