Las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero siguen en aumento en América Latina.

 

Por Alison Kentish

 

Durante la Semana del Clima de América Latina y el Caribe, República Dominicana anunció una mayor ambición en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, hasta 27 por ciento,  dentro del objetivo final de alcanzar la neutralidad climática y como parte de los compromisos del Acuerdo de París.

“Para nosotros, la acción climática no se limita a la mitigación. Tenemos que prepararnos para lo que viene. Celebramos especialmente esta Semana del Clima de América Latina y el Caribe. Vamos a consolidar una visión regional frente al cambio climático y llevar una posición regional fuerte a la COP26″, dijo el ministro dominicano de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Orlando Jorge Mera.

El anuncio sobre la nueva meta de reducción de emisiones y el llamamiento mayor ambición en la acción que realizó Jorge se producen en un momento en que las Naciones Unidas instan a los países a poner la acción climática y el desarrollo sostenible en el centro de los esfuerzos de recuperación de la pandemia de covid-19.

La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), Patricia Espinosa, dijo que la regional Semana del Clima, que se celebra desde el martes 11 hasta el viernes 14, es una oportunidad para afrontar la realidad: los niveles actuales de ambición y acción son insuficientes para hacer frente a la crisis climática.

“A pesar de todas las evidencias, los números, las estadísticas, la miseria humana, las naciones aún no han pasado del Acuerdo de París a su implementación, ni han cumplido con los compromisos asumidos en él», dijo en la ceremonia de apertura de la Semana.

Las sesiones de regional Semana del Clima se realizan de manera virtual, debido a la pandemia de covid-19, y forman parte de las reuniones previas a la 26 Conferencia de las Partes (COP26) de la CMNUCC, que se realizará en la ciudad británica de Gales en los 12 primeros días de noviembre.

Los organizadores de esta y otras semanas regionales en el Sur en desarrollo, que se realizarán en julio, esperan que los debates concluyan con el compromiso de situar la acción climática en el centro de los esfuerzos de recuperación de la pandemia.

El telón de fondo de la latinoamericana Semana del Clima es sombrío.

Incluye las conclusiones del Informe sobre la Brecha de Adaptación 2020, publicado a principios de este año por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y que determina que el mundo está muy atrasado en cuanto a la adaptación al cambio climático, la financiación y la aplicación de los compromisos adquiridos.

Mientras los países siguen haciendo frente a los estragos de la pandemia de covid, la Organización Meteorológica Mundial alertó el 19 de abril en su Informe sobre el Estado Global del Clima, que las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero siguen en aumento. Ello pese a la reducción temporal de las emisiones en 2020, debido a la parálisis de actividades por la covid.

El informe también señaló que 2020 fue uno de los tres años más cálidos registrados.

El año 2021 se considera un año histórico para la acción climática y el Caribe, donde los pequeños estados insulares, porque está en la primera línea de la emergencia climática, debido a fenómenos como  calentamiento de las temperaturas oceánicas y las tormentas cada vez más intensas.

“Este es el año en que, o bien perdemos de vista los objetivos de París, o bien empezamos a aplicar el Acuerdo de París. Es nuestra oportunidad para aumentar la ambición climática global en la recuperación de la covid-19 y dar el pistoletazo de salida a una década de acción”, dijo la CMNUCC en un comunicado durante la Semana.

Los diálogos de la Semana se dividen en tres temas: acciones nacionales y enfoques para toda la economía, enfoques integrados para un desarrollo resistente al clima y aprovechamiento de las oportunidades de transformación.

Los organizadores esperan amplificar la voz de los jóvenes de la región latinoamericano y caribeña sobre la acción climática y por ello incluyeron en la Semana un encuentro especial centrado en impulsar que los jóvenes asuman un papel de liderazgo en la defensa del clima.

El activista climático juvenil y enviado especial de la Red Ambiental Juvenil del Caribe, Jevanic Henry,  fue uno de los que intervino en ese panel.

El activista de Santa Lucía dijo a IPS que, dado que el cambio climático representa una importante amenaza para la vida y el sustento, plataformas como la Semana del Clima son fundamentales para que los jóvenes contribuyan a las soluciones.

“Siempre hago hincapié en la necesidad de que las entidades dirigidas por jóvenes, en particular en nuestros Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, utilicen su fuerza colectiva, creando asociaciones en toda la región, para facilitar un gran intercambio de conocimientos y recursos que puedan contribuir a ampliar las iniciativas de creación de capacidades de los jóvenes», aseguró.

De cara al futuro, argumentó, se hace indispensable que se incrementen los servicios y los recursos orientados a incrementar la acción juvenil por el clima, a nivel nacional y regional.

Y esos instrumentos, insistió Henry, tienen que ser “fácilmente accesibles para las entidades de base dirigidas por jóvenes”, a fin de que los puedan utilizar y fortalezcan su capacidad  dentro del objetivo de “no dejar a nadie atrás” en materia climática y de desarrollo sostenible.

El activista santalucense, galardonado con el premio de la juventud por su trabajo en el ámbito del cambio climático y el desarrollo sostenible, se mostró optimista sobre la creciente inclusión de los jóvenes en las soluciones climáticas.

“He visto el crecimiento constante de la participación de los jóvenes en la acción climática a nivel nacional y regional”, aseguró

Henry citó como ejemplo el caso de su pequeño país insular de menos de 200 000 habitantes, donde “los jóvenes no solo participamos en la actualización de los NDC (contribuciones determinadas a nivel nacional) que Santa Lucía acaba de presentar (a la CMNUCC)…, sino que también logramos que se reforzara el componente niños/jóvenes en esos NDC”.

El delegado juvenil coincidieron con funcionarios de la CMNUCC sobre que hay “mucho margen de mejora” en la rendición de cuentas de los gobiernos latinoamericanos y caribeños sobre sus compromisos climáticos en el periodo 2021-2030.

“Hasta que la crisis climática esté presente en las mentes y los debates de todos los jóvenes, como en el caso de la pandemia de la covid, seguirá siendo necesario mejorar nuestro movimiento juvenil nacional y regional sobre el clima», dijo.

La CMNUCC dijo que esta reunión es una oportunidad para el intercambio de propuestas y medidas desde la base social, como son los jóvenes, hasta la sociedad civil organizada, la comunidad empresarial y los gobiernos, con el fin de que contribuir intercambio de base» entre los jóvenes, el gobierno, la sociedad civil y la comunidad empresarial, para que la región contribuya en forma determinante a la COP26.

El mensaje es que ha llegado el momento de pasar a la acción.

“No se puede medir el cambio climático sólo con números, estadísticas y economía. Su verdadero impacto se mide en términos de miseria, pérdidas y muertes humanas”, planteó Espinosa.

A juicio de la directora ejecutiva de la CMNUCC, “los números no pueden reflejar la creciente sensación de miedo y ansiedad de las personas de todo el mundo, que saben que el cambio climático no es un reto futuro, sino un problema (ya presente) que sus líderes simplemente no están trabajando lo suficiente para abordar hoy en día».

Las otras dos reuniones similares previstas, en el camino hacia la COP26, son la Semana del Clima de Asia-Pacífico, del 6 al 9 de julio, y la Semana del Clima de África, del 19 al 22 de julio.

 

Imagen e información de ipsnoticias.net