Terminado el mes de Ejercicios, nuestra tercera probación sigue su ritmo de escuela de los afectos, a través de lecturas, distintos talleres y el estudio detallado de las Constituciones y de otros textos de la Compañía. Después de haber sido invitados a fortalecer las raíces interiores de nuestra vida, como compañeros de Jesús, somos ahora convidados a volver sobre las fuentes inspiradoras de nuestro Instituto.

Estamos muy agradecidos a Dios por la profunda experiencia de los Ejercicios y a todos los que nos han acompañado con sus oraciones. Ha sido un mes de fértil silencio, vivido en la casa de Manresa-Loyola, en Santo Domingo, delante del mar, en la comunión con Dios, que es Padre de misericordia, Hijo encarnado y Espíritu que actúa y trabaja en todas las cosas. En los descansos de los EE tuvimos la oportunidad de conocer un poco más sobre la Provincia que nos acoge visitando algunas comunidades y tomando contacto próximo con la misión de la Compañía en el país.

Después de unos días en Las Terrenas, en la península de Samaná, volvimos a Santiago y con la ayuda de Benjamín González Buelta SJ hemos estudiado las Deliberaciones (1534, 1537 y 1539) y contemplado el modo de proceder de nuestros primeros compañeros, examinando el espíritu que les inspiró a fundar la Compañía. Em seguida, continuando a profundizar en la honda experiencia de los Ejercicios, con una mirada sapiencial, hemos empezado el estudio de la Fórmula del Instituto y de las Constituciones. 

A la par de este trabajo personal y de grupo, a los fines de semana, distribuidos por distintas parroquias cercanas, hemos empezado un compromiso pastoral, centrado sobre todo en la celebración y animación de la eucaristía dominical.

Los tiempos que vivimos son de recomienzo, de volver a los orígenes, dejando que él Espíritu de Dios molde nuestro afecto y nos anime a en todo amar y servir.

 

P. Carlos Carvalho, SJ - Portugal