La Red de Solidaridad y Apostolado Indígena (RSAI) de la CPAL clausuró el Encuentro de Mujeres Indígenas con un Comunicado firmado por las representantes de 20 pueblos originarios de 8 países. A continuación, presentamos el comunicado: 

 

Comunicado final del encuentro de mujeres indígenas de América Latina de la Red de Solidaridad y Apostolado Indígena (RSAI) de la Compañía de Jesús 

Kurabá, tsutsoytyam, binxchi awo’tan, se tlapaloli, ma’kisjiye, saqarik – su kub’ij ri awanima’, jamaya tawalayu, aski arukipana jilatanaka kullakanaka, puama tamaraeme jare yoparareko, allin phunchay cachun turay, allí tutamanta, mari mari pu lamuen com pu che, amekaitam tsawajumek, penker tsawarei. Nosotras, mujeres de las naciones originarias de nuestra Abya Yala saludamos a todas las mujeres de nuestro continente desde el corazón de los pueblos que nos han acogido en el regazo de las imponentes montañas nevadas de la cordillera de los Andes. Desde el 18 al 22 de septiembre de 2023 (en el calendario maya desde el jun aq’ab’al (uno amanecer) al joob’ kiej (cinco venado) nos hemos reunido para compartir nuestra palabra, para unir nuestros corazones y nuestros pensamientos, para compartir la realidad de nuestro ser mujeres, madres, hijas, hermanas, esposas, lideresas que generamos vida y acompañamos el camino de nuestras comunidades.

TIERRA: Hemos reconocido nuestro territorio, nuestro cuerpo, nuestro ser tierra y nuestro ser nación rarámuri, popoluca, tzeltal, nahuatl, mam, k’iche’, wayúu, aymará, guaraní, quechua, quichua, mapuche-labkenche, awajún, wampis, wapichana, tukano, chiquitano, rikbaktsa, ashaninka y apurina. Constatamos la riqueza que tenemos en nuestras tierras abundantes en maíz, mandioca, papa, quinua, frijol, chile; pero amenazadas por las transnacionales extractivas; tierras ricas en su biodiversidad abundante en su fauna y flora, pero invadidas por los fazendeiros terratenientes y neocolonizadores. Nos sabemos tierra regada con la sangre de nuestras mártires a quienes honramos hoy. Nosotras somos esa tierra rica y bella pero abusada y maltratada. Ahora hemos comprendido que defender nuestra tierra es también defender nuestro cuerpo, nuestro ser mujer.

AGUA: Nos hemos encontrado con la sangre que recorre nuestras venas, con el agua que riega nuestros territorios. Nosotras somos agua que sacia a las sedientas de justicia; somos río que corre con la fuerza femenina que bautiza nuestras guaguas, nuestras crianzas; somos laguna que cubre nuestros valles como el manto sagrado de la paqos (lonko male-chamán); somos manantial que brota desde nuestras entrañas con la sabiduría para escribir una nueva historia; somos mar de agua salada que purifica y sana, que regenera y que nos limpia del machismo y del patriarcado que nos han impuesto por siglos.

AIRE: Reconocemos en el aire el aliento que nos impulsa a acompañar la vida de nuestros pueblos. Somos ráfaga de viento que ya no para en su lucha por la defensa de nuestros derechos como mujeres, como hijas de estos pueblos originarios. Somos soplo de La Ruah (La Espíritu) que trae nuevas voces, nuevos siete dones de saber mirarnos con ternura, don de compasión, don del cuidado, don de la belleza, don de la resistencia y el don de la entrañabilidad, para todas nosotras para que nadie se quede atrás y no haya ni una ni dos de nosotras que se quede atrás de las demás.

FUEGO: Al darnos las manos en los momentos de oración, al trenzar nuestras manos para las danzas sagradas con las que comenzamos todos estos días, y al ofrecer nuestras manos para bordar, tejer y coser nuestras arpilleras sentimos el calor que la energía de nuestras ancestras sigue calentando nuestros corazones y nuestras luchas para seguir encendiendo, no sólo el fuego en nuestros hogares para alimentar a nuestra familia, sino también el fuego de nuestra rabia en la marcha por una gran Patria nuestra liberada de discriminación y de racismo, donde nuestra lucha nos lleve a erradicar el machismo y patriarcado que nos ha descartado de esta sociedad donde la mujer originaria es doblemente marginada. Somos fuego y, por eso, terminamos este encuentro con el calor de nuestro entusiasmo y el amor que arde en nuestros corazones para seguir dando vida.

Andahuaylillas, Quispicanchi, Cusco, Perú. 22 de septiembre de 2023, Joob’ Kiej.

Pueblos Originarios:

Rarámuri / Popoluca / Tzeltal / Nahuatl / Mam / K’iche’ / Wayúu / Aymará / Guaraní / Quechua / Quichua / Mapuche-labkenche / Awajún  / Wampis / Wapichana / Tukano / Chiquitano / Rikbaktsa / Apurina / Ashaninka

 

Puedes descargar el comunicado en español y en portugues