Una de las actividades destacadas de la visita del Padre General a la Provincia de Colombia fue la visita al CINEP/PPP (Centro de Investigación y Educación Popular/Programa para la Paz). Durante más de 50 años, esta institución ha continuado la tradición de los centros sociales de la Compañía de Jesús que se encuentran por todo el mundo. Estos centros basan su trabajo en la calidad de la investigación intelectual puesta al servicio del compromiso social y del acompañamiento de personas y grupos marginados o amenazados.

Es así como la Directora Ejecutiva, Martha Lucía Márquez, y el Vicedirector, Juan Pablo Guerrero, compartieron con nosotros sus reflexiones sobre un aspecto particular del compromiso del Centro en el contexto social colombiano: la difícil búsqueda de la paz en un país donde la violencia ha definido las interacciones sociales. ¿Ha supuesto este compromiso sufrimiento, incluso persecución, por parte de los opositores?

El CINEP siempre ha trabajado por construir una sociedad justa, sostenible y en paz. Lo ha hecho desde la investigación de las causas de los conflictos, desde el acompañamiento a las comunidades en la lucha por la defensa de sus derechos y desde la incidencia en favor de la democracia y de la paz, en diversos espacios nacionales e internacionales.

Después de la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016, el CINEP ha trabajado para crear puentes entre las comunidades y el sistema de verdad, justicia, reparación y no repetición, que surgió de ese acuerdo. Por ejemplo: ha acompañado a distintas comunidades para que documenten los casos de victimización con el fin de presentarlos a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad o a la Jurisdicción Especial para la Paz. También apoya con información a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas.

La defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a las comunidades, ha puesto al CINEP/PPP en la mira de actores estatales y para estatales que ven como un riesgo a sus privilegios la acción preferencial del CINEP por los pobres y los excluidos. Por lo anterior, el Centro ha sufrido duros momentos de persecución política, entre los que se destacan:

• La construcción de un proceso judicial contra dos jesuitas de nuestro Centro durante el Gobierno de Julio César Turbay Ayala (1978-82).

• El asesinato de 2 investigadores del CINEP/PPP(Mario Calderón Villegas y Elsa Alvarado Chacón) en 1997, crímenes que se sumaron a otros más de cerca de 20 miembros de organizaciones de defensa de derechos humanos en el mismo año.

• La persecución histórica que ha sufrido el sacerdote jesuita Javier Giraldo Moreno, fundador del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP. El padre Javier ha sido amenazado, se han hechos faltas denuncias penales en su contra, ha sido víctima de seguimientos ilegales y se han desarrollado planes criminales para atentar contra su vida.

• Durante el gobierno de Álvaro Uribe miembros del CINEP/PPP fueron perfilados y seguidos por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), adscrito a la presidencia de la República.

• Por otro lado, la base de datos SIVEL (Sistema de Información de Violencia Política en Línea) y la página web www.nocheyniebla.org, donde reposan los informes producidos por el Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP, es diariamente atacada con agresiones informáticas, ejemplo de ello el uso diario de intentos de ingreso al cortafuegos con usuarios y claves erróneas.

• A esos casos de persecución, hostigamiento, amenazas y violencia que se han presentado contra miembros del CINEP a lo largo de su historia y a los riesgos de seguridad de los datos y de la privacidad digital, se suman los riesgos que enfrentan hoy sus investigadores/as al trabajar en un escenario de violencia generalizada.

[Frente a todo eso,] el equipo del CINEP/PPP trabaja guiado e inspirado por la tradición jesuítica de favorecer la justicia social enfatizando en el trabajo solidario por los pobres y excluidos.

 

Con información de jesuits.global