La respuesta de la Compañía de Jesús ante la crisis desatada por la guerra y la violencia que sufren millones de personas en Ucrania, y que ocasiona un desplazamiento masivo, se articula en base a cuatro acciones: “acoger, proteger, defender e integrar”.

 

La respuesta jesuita a la situación de emergencia en Ucrania sigue tomando forma con el trabajo coordinado de múltiples países y organizaciones implicadas en su desarrollo. Como ya es sabido, se está desarrollando acciones en Ucrania, Polonia, Rumanía, Hungría y Eslovaquia, bajo la coordinación del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y la Red Xavier.

La realización es coordinada regionalmente por el JRS Europa junto con los actores locales. El Asistente General, P. Tomasz Kot SJ, también participa, asegurando el vínculo con el gobierno central de la Compañía de Jesús. Además de este equipo de coordinación general, existen en este momento equipos de trabajo internacional para el trabajo de gestión de programas, recolecta de fondos, seguridad, comunicación e incidencia, que se reúnen con distintas frecuencias para asegurar la coordinación y los distintos productos y servicios en torno a esta emergencia.

De este modo, la progresiva coordinación de las acciones de respuesta inmediata está dando paso al diseño de una propuesta global que integra todas las acciones de respuesta humanitaria, en torno a los cuatro verbos del Papa Francisco, para resumir, cómo debe ser nuestra respuesta: acoger, proteger, defender e integrar a los refugiados.

El programa global, que ya se ha denominado “One Proposal” (“Una propuesta”), abarca las cuatro dimensiones:

  1. ACOGIDA, proporcionando alojamiento temporal, alimentos y otros artículos de primera necesidad, transporte, atención en centros de llamadas,
  2. PROTECCIÓN, proporcionando alojamiento seguro, alimentos y otros artículos de primera necesidad, asistencia jurídica, apoyo psicosocial, educación y salud,
  3. DEFENSA, atendiendo a las necesidades de educación y medios de vida de los refugiados e
  4. INTEGRACIÓN, ayudando a la reconciliación y a la concienciación a través de acciones educativas, de comunicación, de incidencia y de acompañamiento.

Miembros de la Red Xavier y del JRS han realizado visitas de campo. Por ejemplo, desde el JRS Internacional (Roma), una visita a Rumanía brindó la oportunidad de reunirse concretamente con mujeres ucranianas que han huido con sus hijos a ese país y que han decidido unirse al equipo local del JRS para ofrecer sus servicios. Las actividades educativas y recreativas, como la terapia artística y las clases de baile, fomentan el equilibrio mental y físico de los niños.

Olena, una ucraniana que llegó a Rumanía con su hija de 7 años, tuvo que dejar a su hijo, que, con 18 años, no podía salir del país. Sufría por esta separación y no sabía qué hacer. De hecho, muchas mujeres han tenido que dejar atrás a hijos, maridos y padres. Se conectó a Olena con el JRS y, tras conseguir un alojamiento, ahora ofrece actividades artísticas a los niños ucranianos. “Sin esto”, dice, “no sabría qué hacer con mi vida en un nuevo país. Ayudar a los niños es mi vida ahora; ¡me siento viva!”

Un grupo de 12 mujeres ucranianas que fueron acogidas por el JRS forman ahora parte del equipo del JRS en Bucarest. Acogen a los recién llegados, ofrecen servicios de interpretación y distribuyen los tickets que el JRS ofrece a los refugiados. Alla, que salió de Vinnytsia con sus dos hijos, de 7 y 12 años, comenta: “Cuando llegué a la oficina del JRS y vi a tantos ucranianos necesitados, pensé que yo también podía ayudar. Como voluntaria del JRS, me siento parte de una gran familia”.

A nivel internacional, la respuesta de la red de solidaridad global jesuita está siendo extraordinaria, habiendo superado ya los 5 millones de euros de recaudación global. Las estrategias de intervención y acompañamiento a medio plazo nos están llevando a proyectar una propuesta a tres años con un presupuesto para el que aún necesitamos más apoyo. Todas las conferencias jesuitas, ONG y oficinas de misión y desarrollo están alineadas en esta respuesta común. Si se quiere contribuir, todos estos enlaces nacionales apoyan la propuesta coordinada:

Es un privilegio poder contar con la continua solidaridad de tantas instituciones y personas generosas que confían en el trabajo de la Compañía de Jesús.

 

Imagen e información de jesuits.global