Se ignora el paraderos del ex presidente Alfredo Cristiani, pero ha enviado un comunicado negando su participación en el crimen.

 

Una corte de paz de El Salvador ordenó este viernes 11 la detención del expresidente Alfredo Cristiani (1989-1994) por la masacre de los seis padres jesuitas (cinco españoles, un salvadoreño y dos mujeres) en 1989, en el marco de la guerra civil (1980-1992).

El juez Tercero de Paz de San Salvador decretó esta medida a raíz de la ausencia de Cristiani en la audiencia inicial del proceso, que comenzó este pasado jueves, y por la falta de representación legal nombrada por el ex mandatario salvadoreño.

"No me queda más que decretar la detención", sostuvo el juzgador al dar a conocer el fallo, en el que también ordenó que el proceso contra Cristiani pase a instrucción.

Actualmente se desconoce el paradero de Cristiani, quien firmó la paz en 1992 y llegó al poder bajo la bandera de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Son 13 las personas señaladas de la autoría intelectual de la masacre de los religiosos, de las que dos han fallecido y el proceso en su contra fue sobreseído.

La madrugada del 16 de noviembre de 1989, en medio de la mayor ofensiva guerrillera registrada durante la guerra civil salvadoreña, un comando élite del Ejército ejecutó a los religiosos y a dos mujeres en el campus de la Universidad Centroamericana (UCA).

La anulación de una ley de amnistía de 1993, por un fallo constitucional de 2016, permitió que una corte de paz ordenará en 2017 la reapertura del proceso a petición de la UCA.

Diversos recursos presentados por la defensa retrasaron el comienzo de las diligencias de investigación.

Por este crimen únicamente está encarcelado en El Salvador el coronel Guillermo Benavides, condenado a 30 años de prisión en 1991, mientras que la Audiencia Nacional de España condenó en 2020 al ex viceministro de Seguridad Pública Inocente Montano a 133 años y cuatro meses de prisión.

Las víctimas fueron los españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López y Juan Ramón Moreno y el salvadoreño Joaquín López, la trabajadora de la UCA Elba y su hija de 16 años, Celina Ramos.

Cristiani reniega

Minutos después de que se ordenara su detención, el ex presidente de El Salvador envió un comunicado: "La verdad es que nunca supe de los planes que tenían para cometer esos asesinatos. Nunca me informaron ni me pidieron autorización porque sabían que jamás hubiera autorizado que se hiciera daño al padre Ellacuría o a sus hermanos", indica la nota compartida por la hija del ex presidente.

En la misma se señala que "el fiscal general (Rodolfo Delgado) de mala fe y con claro desprecio de la verdad me ha acusado públicamente de omisión y de encubrimiento".

"El asesinato de los padres jesuitas, de Elba y Celina fue un acto espantoso, fue una acto salvaje. Las víctimas de estas y muchas otras atrocidades tienen derecho a la justicia y el pueblo salvadoreño tiene derecho a saber la verdad, pero la acusación del fiscal general no busca ni justicia ni verdad, busca perjudicar a quien consideran un opositor político inconveniente", apunta.

 

Información de elmundo.es