El documento se describe la situación "dos meses después de los acontecimientos del 11J, en el acompañamiento a las familias de los detenidos".

 

El Servicio de Acompañamiento de la CONCUR, en el contexto de los últimos días, donde los medios nacionales se han hecho eco de las conversaciones del Cardenal estadounidense Sean Patrick O´Malley con la dirigencia del país; ha proclamado en un comunicado emitido el 9 de septiembre, la difícil realidad de los apresados tras el estallido social del 11 de julio en Cuba.

El documento reza que "dos meses después de los acontecimientos del 11J, en el acompañamiento a las familias de los detenidos constatamos con pesar lo siguiente:

  1. Las reiteradas negativas a los cambios de medidas cautelares solicitados por los abogados, así como la no consideración de las pruebas presentadas para este fin.
  2. La dificultad, y en muchos casos hasta la imposibilidad, de los abogados de entrevistarse con sus representados por la compleja situación epidemiológica del país y de las prisiones. La limitada comunicación de los detenidos con sus familiares.
  3. El lento procesamiento de las diligencias investigativas de los hechos, así como los escasos elementos probatorios de los presuntos delitos.

Reiteramos la necesidad del cumplimiento estricto de la legalidad aplicando la ley en favor de los imputados y el sobreseimiento libre de las actuaciones, en los casos de los manifestantes pacíficos

El Cardenal Sean Patrick O´Malley durante su visita a la Isla conversó entre otros con el presidente cubano y es la esperanza de sectores de la Iglesia, que ese diálogo haya servido para dar voz a las demandas de la Conferencia Cubana de Religiosas/os que han venido siguiendo desde el día inicial la situación de los detenidos el 11J y sus familiares.

 

Imagen e información de religiondigital.org