La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil – CNBB se reunió de forma online, en la que participaron más de 250 obispos. Dado que, en el año 2020, la pandemia hizo imposible la celebración de la 58ª Asamblea de la CNBB, este momento convocó espacios de reflexión, de escucha, donde los regionales y los obispos que lo desearon, pudieron hablar. A continuación, presentamos un resumen de este significativo encuentro.

 

En esta semana en la que estaba prevista la asamblea del Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil – CNBB, la situación provocada por la pandemia del Covid-19 hizo que, ante la imposibilidad de reunir un grupo numeroso de personas, como suele ocurrir, la reunión fuera entre los obispos del Regional.

Según Monseñor Edson Damian, la pandemia ha hecho que "la solidaridad del pueblo se manifieste ante las personas que se enfermaron, y especialmente ante las familias que perdieron a sus seres queridos". El presidente del Regional Norte 1 destacó las visitas, las oraciones en común, el compartir fraterno, especialmente con las familias pobres que tenían pocos recursos. En su diócesis, San Gabriel da Cachoeira, se formó el comité para enfrentar el coronavirus, del cual el obispo era miembro. "Al principio teníamos dos reuniones a la semana, luego cuando el número de casos disminuyó hubo una, y ayudó porque mucha gente participó y siguió la situación de las familias", insistió Monseñor Edson.

La pandemia ha causado el sufrimiento de los más pobres, algo que ha estado presente "en el centro Mamá Margarita, que es la única institución, y es de la Iglesia, que atiende a las personas con necesidades especiales", según el obispo. Durante los últimos meses estas familias, de las que forman parte estas personas con necesidades especiales, han sido ayudadas con canastas de alimentos. También señala que el obispo, los sacerdotes, en la medida de lo posible, buscaron estar en el cementerio. Incluso con las prisas que requería el momento y con todo el cuidado, estábamos allí para acompañar a los pocos parientes que podían ir al cementerio.

La asamblea tuvo lugar unos días después de la primera vuelta de las elecciones municipales. Según el presidente del Regional, "en el análisis de la situación política fue triste ver que nunca como en esta campaña política ha habido tanta corrupción electoral en la compra de votos, el uso de la maquinaria administrativa, alcaldes que en los últimos meses han involucrado a todos sus secretarios y funcionarios para hacer la campaña política, y con mucho dinero, que fue enviado para cuidar la salud de la gente, y fue ahorrado para la compra de votos”. Para el obispo, "esto es muy triste, pero es un efecto de esta despolitización que se está produciendo en nuestro país, y con este presidente que niega todos los valores de la participación política”. Por eso dice que "ha habido un gran revés y llevará tiempo recuperar la conciencia política del pueblo".

Durante la asamblea, tuvo lugar la reunión online de la CNBB, en la que participaron más de 250 obispos, según Monseñor Mario Antonio da Silva. Dado que, en el año 2020, la pandemia hizo imposible la celebración de la 58ª Asamblea de la CNBB, incluso a finales de año, se convocó un momento de reflexión, de escucha, donde los regionales y los obispos que lo desearon, pudieron hablar, que, para el 2º Vicepresidente de la CNBB, "aunque sea on line, la reunión no deja de ser real, a través del compartir, de las palabras, de las experiencias". Para el obispo de Roraima, la reunión ha sido "un termómetro para entender que debemos utilizar la tecnología para ir conociendo y guiándonos cada vez más".

El encuentro contó con la reflexión del cardenal José Tolentino de Mendonça, que insistió en "la gran tarea de hacerse eco de las preguntas y entender esta hora como un tiempo para sintonizar con el espacio reflexivo y orante que nos enseña Jesús", y de la teóloga María Clara Bingemer, que en cinco puntos presentó una reflexión sobre la acción evangelizadora de la Iglesia en un escenario post-pandémico. En la reunión también hubo una carta al pueblo brasileño en esta época de pandemia, que, según Monseñor Mario Antonio, “el espíritu era hacernos más cercanos y a la vez agradecidos con la actitud de solidaridad de nuestro pueblo, con la actitud de fe, incluso sin ir a los templos, de fe muy profunda y fructífera en las familias y las pequeñas comunidades".

Tras las aportaciones de las diócesis y de las pastorales del Regional, que según el obispo de Roraima "fueron una luz para nuestras discusiones y compartir", se comprobó que "la propuesta de las Directrices Generales de Acción Evangelizadora de la Iglesia de Brasil, que son comunidades misioneras, sigue muy presente, a pesar de la pandemia". Por eso insiste en la "necesidad de dar prioridad a las comunidades, incluso a las más pequeñas, para que la evangelización continúe". Habla de una normalidad "que no sólo puede ser nueva, sino que tiene que ser mejor". De ahí el reto de renovar el pacto por la vida, con esperanza, de "junto con nuestro pueblo, ser obispos, transmisores de esperanza, ser proactivos, colaboradores en la construcción de nuevos caminos que configuren la necesaria transformación de nuestras comunidades".

La reunión, la primera después de la publicación de Querida Amazonía, que incluso con las dificultades de la pandemia, se ha intentado dar a conocer, ha sido una ocasión para, en palabras de Monseñor Ionilton Lisboa de Oliveira, "recuperar el Documento Final, integrándolo en Querida Amazonía, planteando puntos a los que podríamos dar más prioridad a partir de ahora". El tema que merece especial atención para los obispos del Regional Norte 1 de la CNBB, "es la cuestión de la inculturación". El sueño social se desarrolla, según el obispo de Itacoatiara, "en la acción de la pastoral social, del CIMI (Consejo Indigenista Misionero), de la CPT (Comisión Pastoral de la Tierra)", y el sueño ecológico también, "tal vez las actividades de la pastoral de la ecología integral, la misma REPAM (Red Eclesial Panamazónica) que ayuda a esta reflexión".

Al hablar de inculturación, los obispos destacaron "la inculturación dentro de la realidad eclesial, desde nuestra acción evangelizadora, nuestras actividades como Iglesia en el Regional”. Esto debe realizarse en la "necesidad de profundizar la cuestión de la inculturación en la catequesis, en la celebración de los sacramentos de manera general, no sólo en la Eucaristía". Se trata, según la propuesta del Papa Francisco, de "ver cómo podemos ahora hacer nuestra vida de Iglesia más a partir de la realidad amazónica".

El objetivo es hacer realidad "esta Iglesia con rostro amazónico", y para ello "hay que mejorar este camino, qué pasos podemos dar para que esta inculturación eclesial sea más ágil, más rápida, que los pasos que ya hemos conseguido dar en nuestra historia de la Iglesia, sobre todo aquí, en nuestro Regional", insiste el Obispo de Itacoatiara.

Por: Luis Miguel Modino

 

Fuente: Religión Digital