No cabe duda de que la comunicación es hoy un poderoso instrumento de evangelización.

En la mañana de Pascua, Cristo resucitado envió a María Magdalena a anunciar a los discípulos que estaba vivo. El primer anuncio se hizo, pues, de persona a persona, que era uno de los mejores medios de comunicación de la época. Si fuera hoy, algunos galileos y la gente de los alrededores se enterarían de ello por la radio o la televisión, las redes sociales u otras plataformas digitales, utilizando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC).

El anuncio gozoso de la Pascua es, pues, un acontecimiento de comunicación. Evangelizar es comunicar. Cada jesuita evangeliza en su lugar de misión. Quienes trabajan en el campo de la comunicación lo hacen con el teclado al escribir artículos, con su ordenador al publicar textos e imágenes, con su cámara al sacar fotos, con su micrófono al transmitir.

Como jesuita en misión en Radio Vaticana, mi alegría es comunicar e informar sobre las actividades del Papa, de la Santa Sede, de la Iglesia universal y del mundo. Cada día, mis colegas y yo tenemos que procesar, publicar y difundir una gran cantidad de noticias. Éstas nos llegan del Vaticano, así como de todo el mundo, a través de corresponsales en diversos países, y de entrevistas que nosotros realizamos, en nuestros estudios o por teléfono. Los temas son tan variados como interesantes. Radio Vaticana - Vatican News publica y emite en unas cincuenta lenguas.

Habrán notado que utilizo la expresión “Radio Vaticana - Vatican News” porque, con el desarrollo de las NTIC, los medios de comunicación del Vaticano también han evolucionado mucho y se han digitalizado. Además de los programas de radio, que llegan a millones de oyentes, las noticias se publican en el sitio web www.vaticannews.va y en redes sociales como X y Facebook, que llegan a un gran número de usuarios.

Es bueno comprobar que millones de personas se informan gracias al trabajo diario de los periodistas del Vaticano, divididos en equipos lingüísticos. En este microcosmo multicultural, conocer a personas de distintas culturas es una experiencia muy enriquecedora. La búsqueda de información, sobre todo a través de entrevistas, también nos enriquece. Además de informar a los demás, nosotros mismos aprendemos o profundizamos sobre muchos temas.

A la hora de procesar y difundir información, incluso sobre temas relacionados con guerras, catástrofes naturales y crisis humanitarias, se nos pide que no comuniquemos como si todo estuviera perdido y el fracaso tuviera la última palabra, simplemente para llamar la atención. La mirada que se espera de nosotros es la de la esperanza. Haciendo esto, y difundiendo todo lo que las Iglesias locales y la Iglesia universal hacen para aliviar los sufrimientos del mundo, comunicamos esta esperanza de un mundo mejor. Somos testigos de la Resurrección.

A través de este apostolado, evangelizamos comunicando la fe, la esperanza y el amor de Dios, que envió a su Hijo para redimir a la humanidad.

 

Por Stanislas Kambashi, SJ | Radio Vaticana - Vatican News

Con información de jesuits.global