Después de casi dos meses dispersos por la sección de Cuba en las comunidades jesuitas de La Habana, Cienfuegos, Camagüey y Santiago de Cuba, el pasado domingo, día 4 de febrero, volvimos a Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana, para concluir este tiempo de la Tercera Probación. Aunque estemos todavía cosechando los frutos de este tiempo de misión intensa en Cuba, estamos muy agradecidos a Dios por tanto bien recibido, a los jesuitas de Cuba por la acogida y la amistad, y a las personas a quienes hemos servido por su testimonio de fe y esperanza. Ha sido un tiempo bendecido por Dios y de gran aprendizaje.

Ahora quedan unos días para recoger, agradecer, releer y evaluar este tiempo largo de conclusión de la formación. Terminaremos esta honda experiencia de “la escuela de los afectos” el día 15 de este mes. Después, en distintas fechas, volveremos renovados interiormente a nuestras provincias de origen para abrazar con ánimo y liberalidad la misión que la Compañía nos confíe

Al terminar, nos gustaría dar las gracias a los jesuitas de República Dominicana por la acogida y la amistad, de modo particular, a nuestro instructor, P. Nano SJ, que nos ha acompañado a lo largo de estos meses como hermano mayor, y a la comunidad del Centro Bellarmino. Agradecemos también a todos los compañeros de la CPAL que nos han acompañado con su cariño y oración.

¡Que Dios dé continuidad y futuro a todo el bien que ha sembrado en estos meses en nuestras vidas y vocaciones!

 

P. Carlos Carvalho, SJ