El artículo, que también figura en el Boletín del CVPI correspondiente a los meses de febrero-marzo 2021, forma parte de los artículos que el P. Klein ha elaborado sobre el Pacto Educativo Global (PEG).

Compartimos con ustedes el texto del Delegado de Educación de la CPAL, Luiz Fernando Klein SJ, donde sugiere el lugar de la propuesta del PEG en el acervo de orientaciones y opciones de los jesuitas referente a su apostolado educativo en Latinoamérica. Él propone considerar la propuesta del Pacto como la meta que las instituciones educativas se empeñan en alcanzar, moviéndose en el horizonte de las “Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús”, en las Líneas de Acción del “Proyecto Educativo Común” (PEC) y en el documento sobre “El derecho universal a una educación de calidad (DUEC).

 

El Pacto Educativo Global y la Educación Jesuita Hoy

 

Introducción

El propósito de este artículo es sugerir el lugar de la propuesta de Pacto Educativo Global (PEG), recién lanzada por el papa Francisco, en el acervo de orientaciones y opciones de los jesuitas referente a su apostolado educativo. Para eso, sugiero considerar la propuesta del Pacto como la meta que las instituciones educativas se empeñan en alcanzar, moviéndose en el horizonte de las Preferencias Apostólicas Universales (PAUs) de la Compañía de Jesús en el decenio 2019-2029[1]. El proyecto para desarrollar el trabajo educativo al modo ignaciano está descrito en las 11 Líneas de Acción del Proyecto Educativo Común (PEC)[2] y su amplitud universal está fundamentada en el documento La Compañía de Jesús y el derecho universal a una educación de calidad (DUEC)[3].

La investigación sobre la visión educativa del Papa Francisco se ha centrado en los dos video-mensajes para el anuncio (12/09/19) y el lanzamiento (15/10/20) del Pacto. También se consideró el Instrumentum Laboris, que organizó la Congregación para la Educación Católica con varios discursos referentes a la educación, a quien el Papa ha confiado el desarrollo del Pacto[4].

La meta

El PEG es la meta que el Papa Francisco propone con urgencia para la humanidad y para la Iglesia hoy. ¿Qué le ha motivado al Papa a mover a la humanidad hacia objetivos tan audaces y aparentemente inalcanzables? A partir de la Encíclica Laudato Sì, el Papa insiste en que la humanidad y el planeta padecen una crisis donde las dimensiones social y ecológica no son paralelas, sino concatenadas. Todo está relacionado, afirma el Papa. Lo que está en crisis, dice, es nuestro modo de entender la realidad y de relacionarnos.

Los principales problemas que el Papa identifica en el mundo de hoy son: 1) La metamorfosis cultural y antropológica que genera nuevos lenguajes, 2) La pérdida de la identidad y la desintegración psicológica debido a una mutación incesante[5], 3) La egolatría que ocasiona la primacía de la indiferencia, 4) La acomodación frente a la violencia, especialmente a menores, 5) La fragmentación y los contrastes que cada uno carga, 6) El ´sufrimiento´ del planeta causado por la explotación sin inteligencia y sin corazón[6] [7].

En el campo específico de la educación el Papa destaca: 1) La ´rapidación´ causada por la velocidad tecnológica y digital[8], 2) La ´catástrofe educativa´, con millones fuera de la escuela, 3) La incapacidad de generar y mostrar nuevos horizontes, 4) La sumisión a resultados estandarizados, 5) La reducción de la educación a la instrucción[9].

Para superar la crisis, el Papa presenta cinco objetivos entrelazados: 1) Firmar el Pacto Educativo Global que anime los procesos educativos formales e informales para la formación de personas maduras, 2) Construir la Aldea de la Educación para generar una red de relaciones humanas y abiertas, 3) Renovar la pasión educadora que reaviva el compromiso con las jóvenes generaciones, 4) Elaborar nuevo modelo cultural y de desarrollo, 5) Garantir a todos el acceso a una educación de calidad[10].

Para enfrentar la magnitud y la complejidad de los problemas contemporáneos, el Papa afirma su convicción en la educación, en la cual destaca cinco características: 1) Tiene un poder transformador, 2) Proporciona esperanza, 3) Ayuda a romper determinismos y fatalismos, 4) Humaniza el mundo y la historia, 5) Es el antídoto natural para la cultura individualista[11]

El Papa está proponiendo una nueva manera de comprender y realizar la educación:

  • Esta no puede ser subsumida por el torbellino económico y convertirse en mercancía, y tampoco en producción de mano de obra, como insiste el mundo
  • No puede quedarse reducida a la instrucción, absolutizar lo intelectual en detrimento de lo espiritual, lo artístico, lo cultural, lo deportivo, y acomodarse a una visión segmentada de la
  • Hay que diseñar un proceso educativo abierto e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión[12].

Ese nuevo proceso educativo debe concretarse en la Aldea de la Educación. En ella se realiza un nuevo paradigma de ser humano y un nuevo modelo de humanidad, de progreso, de economía, de política. Ahí se ejercitan las competencias necesarias para rescatar la fraternidad como modelo de relacionamiento humano, de apertura de mente y corazón para apreciar lo diverso, de capacidad y valentía para superar las fragmentaciones existentes hoy en el mundo[13]. En esa Aldea, define el Papa, el valor de nuestras prácticas educativas no se medirá simplemente por haber superado pruebas estandarizadas, sino por la capacidad de incidir en el corazón de una sociedad y dar nacimiento a una nueva cultura[14].

No conforme con la perspectiva de un futuro de divisiones, de empobrecimiento antropológico, de diálogo y de comprensión mutua[15], de indiferencia frente a la violencia, de mal trato de menores, y del sufrimiento de nuestro planeta[16], el Papa sugiere tres pasos importantes: 1) La valentía de colocar la persona en el centro, 2) La valentía de invertir las mejores energías con creatividad y responsabilidad y 3) La valentía de formar personas disponibles que se pongan al servicio de la comunidad[17].

Para darle concreción a sueño tan osado, el Papa convoca a toda la humanidad, no importando la raza, la cultura, la opción religiosa, el nivel social y el estrato económico. La magnitud del emprendimiento requiere la adhesión de muchos, pero de cada persona para ser protagonista de esta alianza, asumiendo un compromiso personal y comunitario[18]. Por lo tanto, nadie puede quedar exento de esta responsabilidad social porque el sentimiento de fraternidad que se quiere rescatar es un dato antropológico de base[19], incrustado en el corazón humano, antes de que cualquier religión lo hubiera formulado.

El Papa enumera siete puntos del compromiso a ser asumido, personal y conjuntamente por las instituciones y la sociedad, en la construcción del Pacto:

  1. El referente principal de cualquier proceso educativo es la persona y su riqueza personal
  2. Los educandos prioritarios son los niños, adolescentes y jóvenes
  3. El fomento de la participación, en especial del género femenino
  4. La acogida y apertura a los vulnerables y marginados
  5. La familia como el agente principal de la educación
  6. La materia de estudio es la búsqueda de formas de economía, política, crecimiento y progreso que sirvan al ser humano y a la ecología
  7. La actitud permanente a mantener es la salvaguardia y el cuidado con nuestra Casa Común[20].

El optimismo del Papa para revertir los aspectos negativos en el mundo se manifiesta en diversas expresiones: necesitamos valentía…, audacia para recrear el tejido de las relaciones…, un mundo diferente es posible…, vamos manifestar nuestra esencia fraterna de ser otros buenos samaritanos[21].

Las expresiones mirar juntos, caminar juntos, promover juntos, afrontando juntos los problemas, cada uno como es, especifican el modo cómo el Papa considera el compromiso comunitario para lograr los objetivos pretendidos. Para eso, es imprescindible constituir la Alianza que suscite paz, justicia y acogida entre todos los pueblos de la familia humana, como también de diálogo entre las religiones[22].

Frente a esta seductora invitación del Papa, ¿cómo se ubica el servicio educativo de la Compañía?

El horizonte

El 19 de febrero de 2019, poco más de año y medio antes del lanzamiento del Pacto Educativo, el P. General, Arturo Sosa, con la bendición del Papa Francisco, promulgó las 4 Preferencias Apostólicas Universales (PAU) de la Compañía de Jesús, para el decenio 2019-2029. Decía el P. Sosa que ellas son la mejor manera de colaborar en la misión del Señor, la que más conviene al servicio de la Iglesia en este momento, la que mejor podemos realizar con lo que somos y tenemos, buscando hacer aquello que sea de mayor servicio divino y bien universal[23].

Ese documento es el horizonte de la vida y misión de los jesuitas hoy. Horizonte es una línea que nunca se alcanza, porque siempre se desplaza a medida que nos movemos hacia él. El horizonte es algo que no se deja agarrar, limitar, domesticar, pero siempre inspira y moviliza. Por eso, las PAUs no trata de ´prioridades´, definidas y por lo tanto limitadas, sino ´preferencias´, abiertas, amplias, inspiradoras. Ellas sugieren una perspectiva o una consideración más abarcadora de la realidad. Son orientaciones que van más allá de ´hacer algo´, tiene que ver con el ser[24].

Cuatro ángulos, integrados, nos presenta el horizonte de las PAUs:

  1. Mostrar el camino hacia Dios, mediante los Ejercicios Espirituales y el discernimiento espiritual
  2. Caminar junto  a   los   pobres,  los   descartados  del mundo,   los vulnerables en su dignidad en una misión de reconciliación y justicia
  3. Acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador
  4. Colaborar con el cuidado de la Casa Común[25].

Las Preferencias tienen como destinatarios todas las personas (1ª y 4ª Preferencias) y a segmentos específicos: pobres, marginados, vulnerables y jóvenes (2ª y 3ª Preferencias). Los verbos - mostrar, caminar juntos, acompañar, colaborar - traducen el modo de actuar para alcanzar la meta: con respeto a su dignidad, con apreciación y escucha de las personas, con adecuación al ritmo de su marcha.

Por consiguiente, desde estos ángulos integrados y modo de actuar, el apostolado educativo jesuita se suma al llamado del Papa para - construir un Pacto Educativo Global y aportar sus esfuerzos para construir la Aldea de la Educación, teniendo siempre presente el horizonte de las Preferencias Apostólicas Universales para mantenerse en la dirección correcta.

¿De qué modo se realiza esa misión?

El proyecto

El modo de realizar la misión educativa fue propuesto, en 2005, para los jesuitas de la América Latina y el Caribe en el documento Proyecto Educativo Común de la Compañía de Jesús en la América Latina y el Caribe[26]. Después de haber recogido los planes pedagógicos de un buen número de colegios, universidades y centros de Fe y Alegría, la comisión redactora del documento listó 11 Líneas de Acción para superar, a través del apostolado educativo, los aspectos negativos detectados en la realidad del continente. Dichas líneas consideran los siguientes aspectos:

  • Los centros de estudio de nivel fundamental, superior y popular tienen claros su identidad jesuítica y su contribución a la misión evangelizadora de la Ellos se rigen por un conjunto de valores que van en contra de todo lo que atenta contra la dignidad humana.
  • Los centros se conforman como Comunidad Educativa, donde todos los segmentos se nutren de la espiritualidad ignaciana para vivir la comunicación y el trabajo en común. Ese ambiente posibilita un sano pluralismo, el diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural y la afirmación de la igualdad esencial entre hombre y
  • La dimensión académica se basa en valores y busca el desarrollo integral de la persona a lo largo de su vida, con la prevalencia de las competencias sobre los contenidos teóricos. Por eso, teniendo en cuenta las nuevas formas de pensar y aprender, la educación jesuita estimula los estudiantes a la actividad, la autonomía, la responsabilidad y a la investigación, a través de las tecnologías de información y comunicación.
  • Para alcanzar su meta apostólica, los centros educativos buscan un diseño organizacional adecuado y una gestión profesional eficaz, y desarrollan una cultura evaluativa y una renovación continua de sus procedimientos e impactos.
  • Conscientes del entramado que constituyen los problemas contemporáneos, los centros educativos jesuitas tratan de articularse en redes, sea en el ámbito interno de la Compañía de Jesús, sea en alianzas con personas, grupos, instituciones y gobiernos que comulgan los mismos valores e

La profundidad del trabajo que realicen las instituciones educativas de la Compañía en el marco de este Proyecto y sus líneas de acción, de por sí, pueden constituir un aporte de importancia en la concreción del Pacto Educativo Global.

La amplitud

Después de considerar la meta de un Pacto Educativo Global, el horizonte de las 4 Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús y el Proyecto Educativo para América Latina, importa considerar ahora la amplitud de esta actuación.

En marzo de 2019 la CPAL (Conferencia de los Provinciales Jesuitas de América Latina) publicó el libro La Compañía de Jesús y el derecho universal a una educación de calidad (DUEC), que propone movilizar el mayor número de personas para asegurar, a los vulnerables y marginados, el acceso a una educación de calidad. Los planteamientos del Papa sobre el sentido, propósito y deber ser de la educación en el mundo de hoy refuerzan esta línea de trabajo misional, que la CPAL busca promover desde todas sus instituciones e instancias.

En verdad, los jesuitas no están propiamente inventando un movimiento, sino tratando de direccionar su radio de influencia para que el mayor número de personas, grupos, entidades, iglesias, empresas, instituciones y gobiernos se adhieran a esta causa, ofreciendo sus talentos, formación, experiencias y relacionamientos. Lo que se propone es que todos asuman como propia, y de modo habitual, la defensa y la promoción del derecho universal a una educación de calidad. Además, que las personas busquen aliados en la incidencia para generar políticas públicas de justicia educativa.

Lo que estimula a los jesuitas a esta movilización es la convicción de que la educación es un derecho básico, prioritario e inalienable de todos los ciudadanos, asegurado por la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU (1949). Es un derecho que no se otorga ni se sustrae porque es inherente a la condición del ser humano, se basa en su dignidad y resiste a cualquier discriminación social, económica o cultural y a cualquier situación moral[27]. Por otra parte, es tema central del Pacto Educativo Global, pues no se podría lograr la transformación social deseada, a menos que se involucre a todos y a todas en un esfuerzo educativo de desarrollo humano y transformación personal.

Conclusiones

Una vez que la Compañía de Jesús considera su servicio educativo como contribución a la acción evangelizadora de la Iglesia, la concreción de un verdadero Pacto Educativo Global se convierte en misión, y por eso lo firman los jesuitas en sus comunidades y, en las obras apostólicas, con sus colaboradores.

Las Preferencias Apostólicas Universales, el Proyecto Educativo Común y la movilización por el Derecho Universal a una educación de calidad se integran con lo planteado por el Papa con el Pacto Educativo, conformando el marco de la educación que la Compañía pretende ofrecer hoy. Como lo expresa el Papa, la meta del Pacto constituye una oportunidad estimulante de un renovado camino educativo..., un itinerario integral…, un camino compartido[28], para la sociedad toda pero muy en espacial para las instituciones educativas.

Es notoria la sintonía entre los documentos de la Compañía y los del Papa en cuanto a la radicalidad y urgencia de una reformulación de objetivos, contenidos, métodos, destinatarios y funcionamiento de la educación, para que ella se destaque por la calidad y la insistencia en el servicio a los demás.

Las personas menores, las mujeres, los pobres y vulnerables son destinatarios privilegiados que hay que acoger, escuchar y acompañar. Su participación y manifestación deben ser fomentadas y, de igual modo, su acceso a una educación de calidad.

La Alianza Educativa, propuesta por el Papa, tiene resonancia en el trabajo en red – interna y externa a la Compañía de Jesús – que la educación jesuita está implementando. De modo particular, la movilización por el DUEC gana un notable respaldo del Papa Francisco, legitimando y alentando su desarrollo.

El Papa expresa la esperanza de que la educación contribuya para reinstalar la fraternidad en los relacionamientos humanos.

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[1] Carta del P. General, Arturo Sosa a toda la Compañía (19/02/2019): Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús 2019-2029. In: Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana (www.pedagogiaignaciana.com)
[2] Proyecto Educativo Común de la Compañía de Jesús en América Latina. CPAL, Río de Janeiro, 2005. In: Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana.
[3] La Compañía de Jesús y el derecho universal a una educación de calidad (2019). In: Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana.
[4] Congregación para la Educación Católica. Instrumentum Laboris para el Pacto Educativo.
[5] Papa Francisco. Video-mensaje de anuncio del Pacto Educativo Global (12/09/19)
[6] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20)
[7] El Papa presenta, de modo más amplio, su visión de la realidad en el 1º. Capítulo de la Encíclica Fratelli tutti, intitulado: Las sombras de un mundo cerrado.
[8] Papa Francisco. Video-mensaje de anuncio del Pacto Educativo Global (12/09/19).
[9] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20).
[10] Idem, Ibidem.
[11] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20)
[12] Papa Francisco. Video-mensaje de anuncio del Pacto Educativo Global (12/09/19).
[13] Idem, Ibidem
[14] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20).
[15] Idem, Ibidem.
[16] Idem, Ibidem.
[17] Papa Francisco. Video-mensaje de anuncio del Pacto Educativo Global (12/09/19).
[18] Idem, Ibidem.
[19] Congregación para la Educación Católica. Instrumentum Laboris para el Pacto Educativo Global..
[20] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20)
[21] Idem, Ibidem.
[22] Idem, Ibidem.
[23] Carta del P. General, Arturo Sosa a toda la Compañía (19/02/2019): Preferencias Apostólicas Universales… Op. Cit.
[24] Carta del P. General a toda la Compañía (21/04/2019): Integración y puesta en práctica de las Preferencias Apostólicas Universales 2019-2029. Roma, Curia General de los Jesuitas, 2019.
[25] Carta del P. General, Arturo Sosa a toda la Compañía (19/02/2019): Preferencias Apostólicas Universales… Op. Cit.
[26] Proyecto Educativo Común de la Compañía de Jesús… Op. Cit.
[27] Klein, Luiz Fernando. Educación de calidad para todos: desafío a los centros educativos. In: Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana.
[28] Papa Francisco. Video-mensaje de lanzamiento del Pacto Educativo Global (15/10/20)

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