El próximo 1 de septiembre el Centro para la Protección de los Menores (CCP) de la Pontificia Universidad Gregoriana pasará a ser el Instituto de Antropología en el que se realizarán estudios interdisciplinares sobre la dignidad humana y el cuidado de las personas vulnerables (IADC).

Esta transformación permitirá al Centro ampliar su alcance y ofrecer, además del Diplomado, las titulaciones académicas de “licentiate in Safeguarding” y de doctorado en Antropología. De hecho, como su nombre indica, el IADC ofrecerá un enfoque proactivo y positivo a cuestiones tan delicadas como son la prevención del abuso sexual, la intervención y la salvaguardia.

“Con esta decisión, nuestra Universidad consolida y extiende su compromiso con el trabajo de protección de los menores y personas vulnerables y de promoción de entornos seguros en los que se respete la dignidad humana” ha asegurado el Rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, P. Nuno da Silva Gonçalves S.J, mediante un comunicado. “A su vez –puntualiza– se pretende profundizar en la dimensión interdisciplinar de la formación y de la investigación, algo reconocido por todos como fundamental para afrontar las cuestiones relacionadas con los abusos y su prevención”.

En este tiempo de transformación, el Rector además muestra su agradecimiento al P. Hans Zollner SJ y al equipo del CCP el trabajo realizado desde la creación del Centro en 2012 y desea todo lo mejor al futuro Instituto de Antropología que ocupará su lugar. También agradece a los benefactores y colaboradores que, con su generosidad, hacen posible el trabajo que realiza el CCP cada día.

El Centro para la Protección de los Menores

Desde su creación en 2012 como parte del Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Gregoriana, el CCP ha centrado su trabajo en el cuidado de las víctimas y supervivientes de abuso infantil. Su objetivo inicial era ofrecer formación y recursos para la investigación sobre la prevención del abuso sexual infantil partiendo de una propuesta teórica colectiva, filosófica, teológica y psicológica para integrar las perspectivas antropológicas. Esto se llevó a la práctica por primera vez entre 2012 y 2014 a través de un programa de aprendizaje combinado. Aunque el trabajo del CCP sigue centrándose en gran parte en el abuso infantil, se comenzó a incluir paulatinamente la cuestión del abuso de personas vulnerables.

Ahora, la disciplina académica de “Antropología”, con la variedad de disciplinas que incluye, permitirá que el IADC extienda su compromiso con la investigación y el diálogo científico. Por lo tanto, se ampliará la labor del CCP identificando y analizando los factores antropológicos, sociales y sistémicos que ponen en peligro la dignidad humana. De este modo, se podrá promover un cuidado y protección efectivo de todas las personas, principalmente de los niños, que son los más vulnerables. El IADC espera responder así a los clamores de justicia y curación, desarrollar estrategias para ayudar a que las personas heridas por el abuso puedan hacerle frente de manera eficaz y constructiva, y promover la creación de entornos seguros y saludables para un crecimiento y bienestar humano integral.

 

Información de vaticannews.va