En una carta dirigida a todos los Superiores Mayores el 15 de enero de 2021, el P. Arturo Sosa anuncia la celebración de esta importante reunión estatutaria de la Compañía universal. Se celebrará en Loyola y estará precedida por una semana de Ejercicios Espirituales que, según el deseo del Superior General, permitirá “atender más profundamente al Espíritu Santo, que está activo en nuestra Compañía.” Un anuncio con 16 meses de antelación, ¿no es demasiado pronto?

No, no lo es. Una Congregación de Procuradores reúne a los delegados de cada una de las unidades administrativas de la Compañía, Provincias y Regiones (a las que esta vez el P. General añade las dos “misiones” de Myanmar y Camboya). Los Procuradores deben ser elegidos en una Congregación Provincial (o Regional) y tienen el deber de visitar a los jesuitas y las obras de la Compañía para preparar un panorama de la situación de la Compañía en sus Provincias (Regiones) y responder a las preguntas que el General les proponga para ser discutidas durante la asamblea. Por lo tanto, una reunión de este tipo requiere una larga preparación.

Historia y propósito

Un poco de historia para situar esta instancia. La Congregación de Procuradores no estaba prevista en las Constituciones. Pero fue la 2ª Congregación General, en 1565, la que la creó. Sin entrar en detalles, podemos decir que desde los comienzos de la Compañía se sintió la necesidad de reuniones más frecuentes, a nivel universal, que las de las Congregaciones Generales que debían tener lugar especialmente cuando un General moría. Por lo tanto, se pensó que se podría celebrar una reunión de los “Procuradores” cada tres años. Más tarde se decidió que tendría lugar cada cuatro años y que se alternaría con otro organismo creado mucho más recientemente, la Congregación de Provinciales.

El primer papel de la Congregación de Procuradores es decidir si se debe convocar una Congregación General, después de haber informado al Padre General del “estado de la Compañía”. A partir de la 31ª CG (1965-66) se añadió otro propósito: tratar asuntos importantes a nivel de la Compañía universal. Esto amplió enormemente su papel. Una de las ventajas de esta reunión es que permite una representación de lo que se considera “la base” de la Compañía, ya que los Procuradores - que tienen que prepararse visitando su Provincia o Región - no son Provinciales ni Superiores Mayores. Ellos tienen la oportunidad de expresar sus opiniones al Padre General en varias ocasiones.

Anecdóticamente, observamos que varias de las Congregaciones de Procuradores han tenido que ser canceladas a lo largo de los siglos, una vez por la enfermedad del General, cuatro veces por epidemias, siete veces por guerras o tensiones sociales europeas. ¡La pandemia del COVID-19 no es la primera prueba que la Compañía ha experimentado a nivel universal!

¿Y en 2022, entonces?

En su carta de convocatoria, el Padre Sosa sitúa la próxima Congregación de Procuradores en el marco del Año Ignaciano con el lema: Ver nuevas todas las cosas en Cristo. Más precisamente, escribe: “la Congregación puede ser un momento en el que examinemos juntos las luces y las sombras de la Compañía, los desafíos particulares a los que nos enfrentamos y la acción del Espíritu Santo, que nos llama a una generosidad cada vez mayor al servicio de la Iglesia y de nuestro mundo. No cabe duda de que uno de los mayores retos a los que se enfrenta nuestro mundo es el Covid 19, cuyas consecuencias seguirán acompañándonos en el futuro previsible.”

En cuanto a las cuestiones que el Superior general pide tratar en las Congregaciones provinciales, y sobre las que los Procuradores deberán informar, indica, en primer lugar, el seguimiento que debe darse al amplio proyecto de las Preferencias Apostólicas Universales, prestando especial atención, según los deseos del Papa Francisco, a la primera, la de “mostrar el camino hacia Dios con la ayuda de los Ejercicios Espirituales y el discernimiento”. En segundo lugar, la pastoral juvenil ignaciana y el vínculo con la promoción de las vocaciones a la Compañía.

¡Muy bien, la mesa está puesta! Las Congregaciones Provinciales deben reunirse en el plazo de un año para elegir a su Procurador. Deben preparar su informe sobre el estado de la Compañía en su propio territorio y preparar las respuestas a las preguntas del Padre General antes de llegar a Loyola a principios de mayo de 2022. Se prevé la presencia de 87 participantes, entre ellos el Padre General y algunos de sus asistentes.

Las fotos son de la última Congregación de Procuradores, en 2012, en Nairobi (Kenya).

 

Oficina de Comunicación Curia General