El nuevo rector de la Ibero CDMX-Tijuana destacó que ante la pandemia, la universidad será voz de esperanza y cuidará que el proceso de enseñanza-aprendizaje siga centrado en las personas  y no se diluya en la tecnología.

“La Universidad Iberoamericana Ciudad de México seguirá transformando la realidad de su entorno y de México, y continuará vinculándose con los distintos actores y grupos, en diálogo abierto, “cumpliendo nuestra misión como universidad, apegados a nuestra filosofía, y tatuando en el corazón de quienes quieran ser Ibero, nuestro lema, La verdad nos hará libres”, dijo el doctor Saúl Cuautle Quechol, durante su toma de protesta como nuevo rector de esta institución de educación superior confiada a la Compañía de Jesús.

En el acto solemne celebrado en la explanada central del campus de la Ibero en Santa Fe, el pasado viernes, al que sólo acudieron las principales autoridades y representantes universitarios (bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria), y que simultáneamente se transmitió vía streaming, el jesuita Saúl Cuautle Quechol agregó que la misión de reconciliación y de justicia seguirá siendo parte de la identidad de la Universidad Iberoamericana.

Tras la ceremonia de investidura, en la que recibió la venera de manos del provincial jesuita en México, doctor Luis Gerardo Moro, el nuevo rector habló con El Economista. “Encuentro una universidad estable, con rumbo y que tiene claro el horizonte hacia donde debe caminar”, dice y agrega además “una comunidad muy integrada, que sabe caminar en diálogo apertura y una universidad que ha marcado una incidencia significativa a nivel social”.

Destaca que la comunidad de alumnos y profesores se encuentra “con la camiseta de la universidad bien puesta, en busca de la innovación educativa en todos los procesos de enseñanza y aprendizaje para seguir elevando el nivel académico”.

Responder a la realidad “es una gran asignatura que tenemos dentro de la universidad, y es parte de lo que tenemos que fortalecer a nivel de proyecto estratégico hacia el 2030”, dice Cuautle; “la universidad tiene el reto de mantener el nivel académico y elevarlo, porque la realidad lo está exigiendo; un segundo reto es la innovación, no podemos quedarnos con la idea de que hemos llegado ya a un nivel óptimo, cada paso que demos tendrá que llevarnos a modos distintos de ir respondiendo a la realidad, y finalmente, también será un reto seguir manteniendo nuestra incidencia en la vida pública y educativa del país, en nuestro propio entorno y a nivel personal, porque yo creo que la Ibero tiene esta clara misión de impactar la vida de las personas, y a partir de eso dar testimonio de que las cosas pueden ser distintas y mejores a partir de lo que nosotros somos”.

La Universidad Iberoamericana se ha caracterizado por centrar su modelo educativo en la formación de las personas para que éstas incidan en sus respectivos campos de acción, por ello el nuevo rector subrayó en la intervención inaugural de su rectorado que “aunque las agencias acreditadoras no tomen en cuenta la dimensión formativa, ética y valorativa, estamos llamados a ser profundamente coherentes con lo que pensamos y vivimos, cuestionando a fondo los conceptos estrechos del uso de la razón, en diálogo integral, interdisciplinar y plural”.

Durante el rectorado de David Fernández Dávalos se lograron consolidar programas de alta incidencia social, entre los que permitieron incorporar a Ibero  a más de 600 jóvenes de excelencia académica y recursos económicos limitados. El nuevo rector dice que ese programa se va mantener y se va incrementar. En la convicción de Saúl Cuautle “la universidad está abierta a todo mundo y todo mundo puede pertenecer a ella. No podemos ser una sociedad que divida o desestructure y no podemos cerrar la puerta a nadie por su condición social o económica. Hacia allá va el mundo y el ser humano surge gracias al apoyo de los otros. Así vamos a seguir profundizando en esa línea.”

Voz de esperanza ante la pandemia

Ante la pandemia de Covid-19 que desde finales de marzo obligó a la suspensión de todas las actividades presenciales, el rector Cuautle dice que la Ibero se adaptó rápidamente al modelo a distancia gracias al profesionalismo de los profesores y la responsabiliad del alumnado, pero reflexiona que aunque se ha transitado con éxito la emergencia sanitaria, hay un trecho por andar y por aprender. “Creo   que pocas instituciones han tenido tiempo de sistematizar esta experiencia que hemos enfrentado raíz de la pandemia.

Hoy por hoy vemos que se está extiendo más de lo previsto y tenemos que trabajar, primero en sistematizar los aprendizajes que nos ha dejado, sacar provecho de eso y trazar un rumbo a nivel educativo.

“Por lo pronto seguiremos avanzando en el modelo de educación a distancia desde las tecnologías, y buscando qué nuevas herramientas nos acercan a nuestro alumnado para poderlo acompañar; porque para la universidad es importante el cara a cara en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

“Tendremos que ser muy creativos y ser voz de esperanza para que el proceso de enseñanza no se diluya en la tecnología. Los seres humanos necesitamos el contacto, la mirada, la expresión, los tiempos, el diálogo, para seguir creciendo como personas y eso lo tendremos que mantener.”

¿Quién es?

Saúl Cuautle Quechol, S.J. nació el 28 de febrero de 1966 en Puebla, México. Es Licenciado en Filosofía por el Instituto Libre de Filosofía y Ciencias de la Compañía de Jesús; y en Teología por la Universidad Iberoamericana CDMX (2002). Maestro en Pedagogía por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (2007) y en esta última institución también obtuvo el Doctorado en Educación y Métodos de Investigación y Evaluación (2010). Es sacerdote en  la orden jesuita, donde fue asistente de Educación y presidente de la Federación Latinoamericana de Colegios de la Compañía de Jesús (FLACSI) de 2018 a la fecha.

 

Por: J. Francisco De Anda Corral

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx