Conferencia Jesuita de Estados Unidos y Canadá - JCUC

Oficina de Justicia y Ecología, y Red de Solidaridad Ignaciana

 

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán

llamados hijos de Dios”. Mateo 5: 9

La Oficina de Justicia y Ecología de la JCUC, y la Red de Solidaridad Ignaciana expresaron su solidaridad con el pueblo de Nicaragua, cuya represión a manos de la policía y de grupos paramilitares patrocinados por el gobierno, ha provocado la muerte de más de 300 personas desde abril de 2018, una cifra que va en aumento. Rechazamos inequívocamente las violaciones a los derechos humanos y la evidente destrucción de los derechos democráticos, estructuras que protegen los derechos y la dignidad de nuestros hermanos y hermanas nicaragüenses.

Nos unimos a la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas y expresamos nuestra solidaridad particularmente con el Padre Chepe Idiáquez, S.J., rector de la Universidad Centro Americana (UCA), obra de la Compañía de Jesús que ha sido parte fundamental en el llamado de la Iglesia Católica por un proceso de diálogo nacional. Expresamos nuestra solidaridad también con la comunidad más amplia de la UCA, que incluye a sacerdotes jesuitas, profesores laicos, personal, estudiantes y sus familias. Apoyamos y defendemos la autonomía de las instituciones de educación superior, según lo garantiza la Constitución de Nicaragua, para servir como espacios de pensamiento crítico,  descubrimiento de la verdad y la libertad de expresión.

Otra preocupación específica es la recientemente aprobada ley contra el terrorismo que se usa actualmente para criminalizar y encarcelar a manifestantes. Igualmente, inquietante es la advertencia emitida por la Policía Nacional que declara como ilegales a las manifestaciones públicas. Estas medidas antidemocráticas infringen gravemente el ejercicio de los derechos de libertad de expresión y la reunión pacífica siendo  incompatibles con las obligaciones que tiene Nicaragua bajo las leyes internacionales de los Derechos Humanos.

Continuaremos convocando a todos los organismos internacionales, incluidos los gobiernos de Canadá y Estados Unidos, para instar al gobierno de Nicaragua a desmantelar los grupos paramilitares y respetar los derechos constitucionales de sus ciudadanos, comenzando con el respeto a la libertad de expresión y de reunión pacífica; y continuaremos apoyando los esfuerzos de la sociedad civil y la Conferencia Episcopal de Nicaragua para encontrar una solución negociada al conflicto.

Continuaremos honrando la dignidad de las víctimas, los presos políticos y los desaparecidos a través de esfuerzos por visibilizar el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas nicaragüenses, y hacer eco para multiplicar a su llamado a la justicia, paz y democracia.

18 de octubre de 2018