Con el arribo del P. Arturo Sosa SJ a la ciudad de Córdoba da comienzo su visita a la Provincia Argentino-Uruguaya de la Compañía de Jesús. En horas de la tarde de ayer, el P. Alejandro Tilve SJ le dio la bienvenida en la recientemente conformada Casa de Estudiantes ‘P. Pedro Arrupe SJ’, agradeciendo la cercanía y generosidad del P. Arturo, destacando que en su persona, es la Compañía toda la que se hace presente entre nosotros.

‘Aquí estamos viviendo tiempos nuevos con el traslado de las casas de formación y las facultades de filosofía y teología a Córdoba’ -añadió- ‘y esta generación está inaugurando tiempos de gracia, con energía, generosidad y bondad’ en un peregrinar exigente.

Agradeciendo su visita, en persona entre nosotros, dio lugar a que el P. Sosa recordara la figura del P. Arrupe, quien fuera Superior General en tiempos del Concilio Vaticano II, y llamara a reavivar el legado que Arrupe legara ‘encarnando un modelo de ser humano que se hace cristiano, con una sensibilidad a flor de piel por las dolencias y, sobre todo, con audacia para encarnar proyectos concretos en favor de los demás.

Arturo Sosa recordó también que la misión que nos toca encarnar es una tarea que se hace de a dos, con Cristo. Él, que nos llama a tomar su yugo, lo hace llamándonos en compañía. Para hacerlo juntos. Y esta es ‘una carga ligera’ cuando es la de Cristo, sin enfocarnos en los resultados, que a veces pueden ser magros.

‘Si no estamos arraigados en el Señor, como nos muestra el testimonio de Arrupe, los resultados serán vientos’ –recordó-, ‘pidamos para nosotros y la Compañía, que estemos con Jesús, que si cargamos algún yugo, colaboremos en cargar el Suyo’.

 

Alejandro Tilve SJ: ‘Recibir al P. General es recibir a la Compañía toda entre nosotros’

El Provincial de los Jesuitas en Argentina y Uruguay, al dar la bienvenida al Superior General, resalta la importancia que el P. Sosa asigna al contacto personal con jesuitas y obras de la Compañía en cada lugar.

“Así como darle a conocer nuestra historia y presencia apostólica, también es una ocasión para ponernos en contacto con la Compañía universal, siguiendo el ideario de la Congregación General, que tiene que ver con la misión de reconciliación y justicia”.

También destaca Alejandro que toda visita tiene que ver con la organización de la misión, de la que somos servidores, en las tareas concretas que la Compañía desempeña en cada lugar: ‘A través del discernimiento y la planificación apostólica, el P. General orienta y anima lo que debemos hacer en el mundo actual’.

Durante su visita a la Provincia, tendrá la oportunidad de encontrarse con jesuitas y laicos en Córdoba, Buenos Aires y Montevideo. Y esto significa, para el Provincial, entrar en contacto directo con ‘el todo de la Compañía presente en nuestro medio, con toda la riqueza del contacto personal y profundo del diálogo espiritual. Para nuestra Provincia, en tiempos en que las casas de formación en filosofía se han trasladado a Córdoba, están comenzando los cursos de estudiantes de nuestra provincia y de países limítrofes, es también muy significativo’

Pero no solamente tendrá actividades con jesuitas sino que el P. Sosa asistirá a la Asamblea Mundial de las Comunidades de Vida Cristiana (CVX), que congrega a jesuitas y laicos de todos los continentes, reunidos en torno a la colaboración en la misión común con el modo nuestro de proceder.

Se trata de un apoyo y respaldo importante en el compartir la espiritualidad y el compromiso social y apostólico entre jesuitas y laicos. Los delegados de cada país, representando sus comunidades nacionales, aportan una riqueza indispensable para el carisma de tener una misión en colaboración, colaboración con la misión de Cristo, en las distintas vocaciones. ‘En nuestra historia, -continua Alejandro- tenemos una rica experiencia de este tipo: instituciones que llevamos adelante donde la ayuda de laicos especializados es clave (en la educación, por ejemplo). Como distintivo de nuestra misión también encontramos desafíos a la hora de colaborar y trabajar en equipo. Sobre todo es una exigencia a nuestra calidad y fecundidad de servicio, el crecer en la comprensión con otros y poder colaborar con quien sea’.

 

Fuente: Jesuitas ARU