En las semanas de mayo los tercerones de Bolivia aprovechamos el tiempo para varias cosas. 

Primero nos movilizamos hasta la ciudad de Santa Cruz de la Sierra para visitar parte de las Misiones jesuitas de Chiquitos (San Javier y Concepción). La oportunidad de recorrer y recoger el paso de nuestros compañeros jesuitas y el legado cultural, histórico y artístico de la zona nos ha servido para dar gracias a Dios por la vocación de esta mínima Compañía, y su historia en América Latina.

Ya en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra nos quedamos durante una semana para aprovechar de la sabiduría y experiencia del P. Benjamín Gonzalez Buelta, S.J. que viajó para compartirnos un taller sobre Ascética y Mística. Además de lo compartido durante ese tiempo con Benjamín tuvimos la oportunidad de encontrarnos con los jesuitas de la parroquia de La Merced. 

Finalmente, a nuestro regreso a Cochabamba, continuamos con nuestros espacios de formación, pero esta vez con el P. Rufino Meana, S.J. de España, quien vino para dialogar sobre la Afectividad y la Sexualidad en la vida religiosa.

Seguidamente, desde el 29 de mayo hasta el 28 de junio hemos estado en nuestro Mes de Ministerios en varios lugares de Bolivia, y también en Arica (Chile) y Tacna (Perú).

De vuelta en nuestra casa de La Taquiña, abordaremos las próximas semanas, bajo la guía y sabiduría de Víctor Codina (BOL), el conocimiento y reflexión acerca de la Compañía hoy, que es un ‘Cuerpo’ animado por un ‘Espíritu’ y modo de proceder al servicio de una ‘Misión’ junto con otros. Con Miguel Cruzado (PER) haremos hincapié en dos temas de actualidad: el discernimiento comunitario y el liderazgo ignaciano.

Al cierre de la Tercera Probación recibiremos al P. General, Arturo Sosa, que visitará nuestra comunidad el martes 17 de julio por la tarde.

Todas estas experiencias y talleres siguen reforzando nuestro afecto profundo y nuestra mirada más honesta a nuestra vida de jesuitas, en el mundo de hoy. Confiamos y seguimos contando con sus oraciones durante nuestra Tercera Probación.

 

Por: Edwin Moscoso, S.J. (ECU)