La Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe - CPAL estuvo presente en la Semana de Acción Mundial por la Educación - SAME 2022 a través de un webinar y campañas mediáticas, las cuales tuvieron gran acogida.

El evento central, el webinar "Alzamos la voz por el profesorado y la educación en emergencia", despertó gran interés y nos gustaría mantener contacto con los que están invirtiendo su vida por la causa de la justicia en el campo de la educación.

Este evento fue pensado y organizado en un eficaz trabajo en equipo por entidades dirigidas o acompañadas por los jesuitas en América Latina: (1) EduRed, (2) Red de Oficinas de Comunicación de las Provincias Jesuitas, (3) Red de Radios Educativas de la Compañía de Jesús en la América.

EduRed es una alianza o un consorcio de las tres redes educativas que la Compañía de Jesús dirige o acompaña en América Latina. Es Fe y Alegría -Movimiento de Educación Popular y Acción Social-, creada en 1955 y presente en 1.500 puntos geográficos de 22 países de América Latina, Europa, África y Asia. A continuación, la AUSJAL (Asociación de universidades confiadas a la Compañía de Jesús), fundada en 1985, integrada por 30 universidades en 14 países, con 230 mil alumnos. La FLACSI es la Federación Latinoamericana de Colegios de la Compañía de Jesús, instituida en 2001 y cuenta con 97 unidades en 19 países, con 135 mil alumnos.

Las tres redes educativas jesuitas se asocian a la Campaña Mundial por la Educación y celebraron la Semana de Acción Mundial por la Educación. Otras obras dirigidas o acompañadas por los jesuitas, como parroquias, centros culturales, de acción social, de espiritualidad, de comunicación, de pastoral juvenil, de atención a migrantes, indígenas, afrodescendientes y vulnerables fueron incentivadas a tomar parte en esta campaña.

La Compañía de Jesús no 'inventó' esta movilización, no la comenzó desde cero, sino que buscó articularse en red con muchas entidades -como la CME y la CLADE- y con organismos de los gobiernos, de las iglesias y de la sociedad civil que, aunque no tengan su enfoque operativo limitado a lo educativo, comulgan de la indignación ética para revertir la inequidad educativa.

Nos damos cuenta, según las últimas estimaciones de UNICEF, que más de 114 millones de niños y adolescentes estaban sin escolarización presencial en el inicio del año pasado. Al ver también que, en todo el mundo, 758 millones de adultos no saben leer ni escribir, la Compañía de Jesús se percata que no puede quedarse como mera espectadora. Siente la necesidad de reaccionar vigorosamente contra la inoperancia del sistema educativo en tantos países, el fracaso de los resultados del aprendizaje, la degradación de la clase docente y la falta de políticas públicas que desbloqueen el acceso a la escuela para los más necesitados.

      

La Compañía siempre ha tomado como ‘punto de honor' la educación de los más pobres y vulnerables. Por eso, la acción apostólica de los jesuitas en este continente tiene como bandera o programa principal la defensa y promoción del Derecho Universal a la Educación de Calidad (DUEC). Este programa está inserto en la invitación del Papa Francisco al Pacto Educativo Global, además tiene relación con la Plataforma Laudato Si’, que él lanzó hace poco, y tiene afinidades con las propuestas de la UNESCO: la Agenda 2030 y los Futuros de la Educación.

El tema de la SAME este año ha sido la Educación en Emergencias, acompañada del lema: Mil millones de voces alzan la voz para el profesorado. A lo largo de esta semana consideramos el posicionamiento de las representantes de la CME y de la CLADE, y de algunos líderes de las redes educativas jesuitas en América Latina con respecto a este tema. Si la educación es una verdadera prioridad estratégica, afirma el documento del GIAN (n.50), es decisivo lograr que los mejores hijos e hijas de un país sean educadores. Dice también: La clave de una buena educación es el educador que está vocacionalmente motivado, preparado, bien remunerado y consciente de su valía social (Id. Ibidem).

Nuestra esperanza es que esta y otras acciones futuras vayan ampliando la concientización y la movilización del mayor número de personas –entre nuestros familiares, círculos sociales, compañeros de trabajo, etc.- y de entidades para adherirse a un gran movimiento en favor de la educación de calidad para todos.

     

 

Oficina de Comunicaciones CPAL