La Campaña Mundial por la Educación promueve anualmente, a fines de abril, la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) con el objetivo de suscitar en el mayor número de personas e instituciones la preocupación por la inequidad educativa y motivarlas a asociarse en la búsqueda de soluciones para revertirla.

La SAME de este año tiene como tema “Educación en emergencias”, y el lema Alzamos la voz por el profesorado. La CPAL, de acuerdo a su acción por el Derecho Universal a la Educación de Calidad y su adhesión al Pacto Educativo Global del Papa Francisco, se asocia a los esfuerzos por políticas públicas que traten y remuneren el profesorado conforme la dignidad de su misión educativa.

En el site de la CME se pueden encontrar el Posicionamiento político sobre esta campaña el Manifiesto para nuestra firma.

 

Mensaje institucional de la CPAL en el marco de la SAME

Con muchísimo gusto nos sumamos a la Semana de Acción Mundial por la Educación, una iniciativa de la Campaña Mundial por la Educación y que, en América Latina, cuenta con la CLADE (Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación).

En el equipo de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) decidimos, hace un año, sumarnos a la SAME convencidos de que es un buen instrumento para promover el Derecho Universal a la Educación de Calidad (DUEC), con el que nos comprometemos en una de las seis líneas de actuación preferente del Proyecto Apostólico Común de la Compañía de Jesús en América Latina y el Caribe.

Del mismo modo, el marco establecido por el Pacto Mundial por la Educación, alentado por el Papa Francisco, nos invita a propiciar el mayor número de alianzas posibles para que la educación cuente con los medios necesarios y el compromiso social firme para hacer de ella, en palabras de Nelson Mandela, el mejor instrumento para transformar las sociedades.

Lo cierto es que, en estos últimos años, la pandemia -una situación de emergencia que no esperábamos- llevó contra las cuerdas el derecho a la educación. A pesar del esfuerzo de los centros y los equipos docentes, muchas niñas y niños quedaron en sus casas, muchas veces sin los conocimientos ni los medios tecnológicos necesarios para una formación telemática que se impuso como única salida posible.

Estos dos años han mostrado con mayor acritud que la brecha digital es una realidad: ni todas las poblaciones cuentan con la inversión necesaria para que internet esté disponible, ni todas las familias tienen los recursos económicos suficientes para un uso continuado de internet. Por otro lado, sin que podamos dudar de que las tecnologías son muy útiles para el desarrollo del derecho a la educación, muchas veces se implementaron sin que el profesorado tuviera la formación previa necesaria, ni con el tiempo suficiente para una reflexión pedagógica apropiada.

Además de la pandemia, otras emergencias muestran la debilidad de nuestros sistemas educativos: el terremoto en Haití, la crisis migratoria en torno a Venezuela y otros países de Latinoamérica, los desplazamientos motivados por las guerras muestran que nuestros sistemas educativos son excesivamente frágiles para garantizar hoy que la educación llegue a todas y a todos con suficiente calidad.

No cabe duda que necesitamos una reflexión sobre la respuesta educativa que estamos dando en tiempos de emergencia.

Por supuesto, la educación es tarea de toda la comunidad educativa. En realidad, es la sociedad entera la que educa. Sin embargo, el profesorado tiene un papel extraordinariamente relevante. Pero esa relevancia no tiene ni el reconocimiento social ni la compensación económica suficiente como para atraer cada vez mejores vocaciones a la tarea más importante de cualquier sociedad: educar a quienes se están incorporando a la vida social y pública. Por eso, con la SAME, queremos no solo defender la educación también en situaciones de catástrofe o emergencia humanitaria, sino alzar la voz por nuestras maestras y maestros, para que desde todos los estamentos sociales les demos nuestro apoyo.

Es tarea de toda la sociedad dotar de prestigio a la profesión docente y es, por tanto, obligación de las autoridades invertir en su formación y establecer unas condiciones laborales y económicas que hagan cada vez más atractiva la profesión educativa.

Durante esta próxima semana nuestras redes educativas (Fe y Alegría, AUSJAL, FLACSI y Radios Educativas) nos van a invitar a que defendamos la educación y a que alcemos la voz por el profesorado. En nuestra web encontrarán la nota con todas las actividades organizadas.

¡Defendamos la educación!, ¡alcemos la voz por nuestro profesorado!

Conferencia de Provinciales Jesuitas
de América Latina y el Caribe - CPAL
 

 

Escucha y descarga aquí las CUÑAS RADIALES de la Red de Radios

 

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Mira el webinar "Alzamos la voz por el profesorado y la educación en emergencia"
(organizado por las Redes Educativas de la CPAL)

 

 

Oficina de Comunicaciones CPAL