Recientemente, los Provinciales de América Latina se reunieron, virtualmente. Se plantearon cómo la Compañía de Jesús podría seguir sirviendo aún mejor a la gente de los países en los que está comprometida. Al igual que en otras partes del mundo, los jesuitas en América Latina son conocidos como educadores. Sus redes de instituciones a todos los niveles, incluida, por supuesto, la de Fe y Alegría, nacida en América Latina, suelen estar en el centro de los compromisos de las distintas Provincias y Regiones.

La CPAL (Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe), por lo tanto, se sintió particularmente desafiada por la petición del Papa Francisco de firmar lo que él llamó el “Pacto Educativo Global”. De hecho, de su puño y letra, Francisco escribió a los Provinciales jesuitas de la región. Les dijo que confiaba en ellos para llevar adelante este proyecto que invita a la colaboración de la familia, los gobiernos y las escuelas. Recordando que esta idea de un pacto por la educación no es nueva, el Santo Padre cree que ahora es el momento adecuado para darle nueva vida. Añade: “Ciertamente que no se trata de una simple renovación sino de recrear (...), de proponer un camino de integración personal y social donde el armonioso lenguaje de la mente, el corazón y las manos exige una actividad armónica entre la escuela, la familia y el gobierno.”

El Pacto Educativo Global fue considerado una prioridad durante la última Asamblea de la CPAL. El propio Padre General, durante la sesión en la que participó con los Provinciales, desde Roma, instó encarecidamente a los Provinciales a que se comprometieran. Les dijo: “La propuesta del Papa Francisco nace de un profundo deseo de contribuir eficazmente a tomar los medios para fundar un futuro mejor para toda la humanidad. Un futuro lleno de esperanza construido sobre la fraternidad humana y la armonía con el medio ambiente.” Según el P. Sosa, el Pacto Educativo Global tiene sus raíces en las preocupaciones pastorales expresadas tanto en Evangelii Gaudium, en Laudato Si’ y más recientemente en Fratelli tutti. La situación mundial de la pandemia hace que este pacto sea aún más esencial para contrarrestar la “catástrofe educativa” que la pandemia está causando a millones de jóvenes que, por razones sanitarias o económicas, no pueden continuar sus estudios.

Este proyecto, añade el Padre General, está muy en consonancia con el espíritu de nuestras Preferencias Apostólicas Universales. También insiste en que el compromiso con el Pacto Educativo Global no es de interés sólo para el “sector educativo”, sino para todo el cuerpo de la Compañía. Se trata de transformarnos en un “aula de educación global”. Todo lo que hacemos puede contribuir a crear las condiciones para la maduración integral de las nuevas generaciones; así todas las instituciones jesuitas, de cualquier naturaleza, pueden participar en este pacto.

Para concretar su llamada, el General firmó, ante todos los Superiores Mayores de América Latina y el Caribe, el Pacto Educativo Global. Invitó a la CPAL y luego a sus Provincias y Regiones a hacer lo mismo. Así, se anunció que “La Compañía de Jesús en América Latina y el Caribe firma el Pacto Educativo Global” . Todos los jesuitas, sus socios y sus obras están invitados a firmarlo el 12 de diciembre, la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

 

 

Para ver el formulario de compromiso que la CPAL invita a firmar, haga clic aquí.

 

 

Con información de Jesuits Global