Creando valor con estrategias en red

Publicado: Jueves, 12 Septiembre 2019
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“¿Por qué necesitamos redes? ¿Qué ventajas nos ofrecen? ¿Dónde está la novedad?,” estas son las preguntas que surgen siempre al comienzo de nuestros talleres de trabajo. Mi respuesta siempre es que nosotros, los jesuitas, construimos redes no solo por eficiencia sino especialmente por el bien de la misión. Es por eso que el criterio para entender una red jesuita es doble: (a) agrega valor a nuestra misión común, y (b) tiene un vínculo formal con la gobernanza de la Compañía de Jesús. Abordaré el segundo criterio en otro post, pero hoy me encantaría profundizar en cómo las redes aportan valor a nuestra misión, cómo la enriquecen, o qué ingredientes añaden a nuestro trabajo común.

El primer paso es reconocer que, dependiendo de lo que queramos lograr, hay muchos tipos de redes. Algunas son sólo estructuras para mejorar la coordinación, otras buscan utilizar mejor los recursos en común, algunas intentan desarrollar proyectos comunes y otras son lo suficientemente valientes como para intentar lo que llamamos acción colectiva. Por esto es importante reconocer que no todas las redes contribuyen a la misión de la misma manera, y que no todas las instituciones están listas para conformar cualquier tipo de red. Así, cualquier pregunta sobre eficiencia, estructuras o estrategias debe reconocer las enormes diferencias entre uno u otro tipo de redes. 

Por lo general, entendemos mejor el nivel básico de trabajo en red que busca principalmente  la eficiencia a través de un mejor uso de los recursos disponibles. En concreto son tres las ventajas principales de este tipo de redes: (1) Economías de escala, (2) Centralización de servicios, (3) Utilización de capacidades instaladas. Este nivel trae dinámicas de red muy interesantes como aprendizaje mutuo, mejores prácticas, solidaridad interna, etc. La mayoría de nuestras redes jesuitas están operando a este nivel, en una relación simbiótica de lo que necesito y lo que puedo ofrecer al resto de participantes de la red.

Como consecuencia de este proceso, normalmente formaremos grupos de trabajo con actores con el mismo interés de cara a desarrollar proyectos conjuntos. La magia viene cuando las instituciones se dan cuenta que hay objetivos en su propia misión que no se pueden lograr sin la colaboración con otros. Es entonces cuando el trabajo en red pasa a ser parte de la estrategia de la institución, comienza el trabajo intersectorial e interdisciplinar, y la red se convierte en un actor apostólico donde las instituciones encuentran un valor y agencia que es imposible en otros lugares.

Las principales ventajas de este nuevo nivel de agencia son: (a) Sentido de pertenencia, identidad y visión compartida, (b) Trabajo intersectorial e interdisciplinar, (c) Proyectos conjuntos supraprovinciales más allá del alcance de las instituciones individuales, (d) respuestas complejas a desafíos apostólicos comunes, y (e) mayor visibilidad y universalidad de la misión común. 

El resultado principal de este nuevo nivel, en el que se crea la mayor parte del valor de la red, es una visión estratégica más fuerte y compartida, específicamente visible en: (a) Comunicación: mensajes y posicionamiento comunes con mayor impacto, mayor universalidad y visibilidad, (b) Contenido : nuevas áreas de misión debido a la hibridación de sectores, (c) recursos: acceso a nuevos actores de financiación debido a la complejidad y escala de los programas, (d) promoción: posibilidad de incidencia y negociación con actores políticos y multilaterales de mayor ámbito, (e ) relaciones institucionales: alianzas nuevas y más fuertes, participación en espacios de vanguardia y foros internacionales.

Ojalá este post nos ayude a pensar juntos qué tipo de objetivos podrían ser adecuados para una estrategia de red que realmente aporte valor a nuestra misión común. Desde el proyecto Jesuit Network utilizamos este enfoque en nuestros talleres con redes interesadas en formular su visión estratégica a través de la renovación de los objetivos de su red al mayor nivel de agencia posible.

Ayúdanos a mejorar este enfoque, ¿cómo lo haces tú? ¿qué ángulos no estamos cubriendo? ¿dónde ves las dificultades? ¿Cuál es tu experiencia en este reto de añadir valor a la misión a través de estrategias de red?

 

Fuente: Jesuit Networking

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